Para este consejo, utilizamos:
Macronutrientes
¿Qué nos aportan?

Las frutas y hortalizas tienen un escaso contenido proteico (supone sólo entre el 1 y el 5% de su peso) y las proteínas que poseen son de escasa calidad (bajo valor biológico), a excepción de las legumbres verdes, como guisantes o judías verdes, y la patata, que contienen una cantidad apreciable de proteínas y de una adecuada calidad.

El contenido en grasas de las frutas y hortalizas es muy reducido (<1% de su peso), incluso algunas, no contienen prácticamente nada (trazas). Sin embargo, existen excepciones, ya que el aguacate (12%) y las aceitunas (20%), tienen un contenido graso mayor, siendo la mayor parte de su grasa (entre un 75-80% de la grasa total), monoinsaturada.

Por otra parte, hay que destacar que tanto las frutas como las hortalizas, por tratarse de alimentos de origen vegetal, no contienen colesterol.

El contenido en hidratos de carbono es bajo, siendo superior en las frutas (alrededor del 10% de su peso), que en las hortalizas (alrededor del 5%), aunque existen excepciones, ya que algunas frutas como el plátano (20%), las uvas (16%), los higos (16%) o la chirimoya (20%), y algunas hortalizas como la patata (18%) o el ajo (23%), contienen una cantidad de carbohidratos superior.

Dentro de los hidratos de carbono de frutas y hortalizas, destacan los azúcares sencillos, como glucosa, sacarosa y fructosa, sobre todo en frutas (principalmente en la fruta madura, proporcionándole el sabor dulce, ya que la verde contiene mayor cantidad de almidón, polisacárido que no posee esta característica) y, en algunos casos el almidón, como ocurre en la patata y en algunas variedades de plátano.

Algunas frutas y hortalizas como el plátano, la cebolla, el ajo, las alcachofas o los espárragos, contienen cantidades importantes de inulina, un polímero de fructosa con importantes beneficios sobre la salud.

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