Muchas veces no es cuestión de comprar mejor, sino de conservar mejor. Saber dónde y cómo guardar cada producto puede ayudarte a evitar desperdicios y mantener el sabor y la frescura durante más tiempo.
1. No todo va en la nevera
Tomates, plátanos o aguacates no deben guardarse en frío si aún no están maduros. El frío puede alterar su sabor y textura.
2. Separa frutas y verduras
Algunas frutas como la manzana o el plátano desprenden etileno, lo que acelera la maduración de otros productos. Mejor guardarlas separadas.
3. Lava solo antes de consumir
Lavar antes de guardar puede generar humedad y estropear antes el producto.
4. Usa recipientes adecuados
Las bolsas perforadas o recipientes con ventilación ayudan a conservar mejor las verduras de hoja.
Pequeños cambios en la conservación pueden marcar una gran diferencia en tu cocina.
