Incluir más fruta y verdura en tu día a día no tiene por qué ser complicado: con pequeños cambios puedes mejorar tu alimentación y sentirte mejor.
1. Ten fruta y verdura a la vista
Colocar la fruta en un frutero y las verduras preparadas en la nevera hace que sea mucho más fácil consumirlas. Así sustituyes snacks menos saludables de forma natural.
2. Añade verduras a tus platos habituales
No hace falta cambiar tus recetas. Un puñado de espinacas en la pasta, verduras salteadas en el arroz o tomate y lechuga en tus bocadillos aumenta tu consumo diario sin esfuerzo.
3. Juega con variedad y color
Cuantos más colores tenga tu plato, mejor. Probar frutas y verduras distintas no solo lo hace más apetecible, sino que también aporta diferentes nutrientes y mantiene tu dieta divertida.
4. Planifica un poco tu semana
Dedicar unos minutos a pensar qué frutas y verduras vas a consumir durante la semana te ayudará a organizar mejor la compra y evitar improvisar. Tenerlo claro facilita mucho cumplir con el propósito.
Con estos pequeños cambios, incluir más fruta y verdura en tu día a día es fácil y agradable. Y si alguna vez tienes dudas sobre qué elegir o cómo combinarlo, nuestras dependientas en tienda estarán encantadas de ayudarte a encontrar justo lo que necesitas.
